Blacky
A menudo, a lo largo del camino, nos van tirando moneditas al pozo que es nuestra propia vida. Estas moneditas son pequeños aprendizajes. Algunas de estas monedas van chocando contra la única pared cilíndrica que guarda nuestros secretos y éstas hacen mucho ruido. Somos conscientes de que algo nos tocó, que algo está bajando por nuestro interior más íntimo, que algo se está transformando. Otras monedas descienden en caída libre. No tocan la pared, no rebotan, no se notan. De repente, en un momento, caen con seguridad al agua, en la base donde residimos, y sentimos un clong que salpica todo nuestro alrededor. Entonces nos damos cuenta de que un día alguien nos tiró una monedita que ha tardado en hacer su recorrido pero que nunca se perdió y que, después de un tiempo, quizás años, aquello nos sirve al fin, de algo.
A veces una se cuestiona el por qué de las cosas...y de a poco aprendemos que ¿por qué? es una pregunta neurótica que no lleva a ninguna parte y es recomendable substituirla por un ¿y para qué? Pensar para qué a veces es más complicado que la cómoda y rápida interpretación de la injusticia no merecida. Pero también aprendimos ya que el mundo no tiene un diseño justo.
Las palmbicheras se han preguntado al estilo Jack Johnson
Why are we here and where do we go? ¿Por qué estamos aquí y a dónde vamos?
And how come it's so hard? ¿Y por qué es tan duro?
It's not always easy No siempre es fácil
And sometimes life can be deceiving. A veces la vida puede ser decepcionante
I'll tell you one thing, Te diré una cosa
It's always better when we're together... Siempre es mejor cuando estamos juntas
http://es.youtube.com/watch?v=OPXU33iquDE
Y al estilo español sería: qué hacemos aquí que no hay jamón de jabugo ni tan siquiera mortadela decente, que no hay bajas por enfermedad o accidente, que las mamás están lejos, que trabajamos más y cobramos menos, que tenemos coches peores de los que dejamos y que cuesta tanto encontrar un bar donde te sirvan un café con leche con espuma y en taza de porcelana...
Pero entonces las palmbicheras se cruzan las miradas, les entra la risa y se acuerdan de lo grandes que eran sus deseos que ya son realidad cotidiana. Profesionalmente están aprendiendo muchísimo, sus ojos están viendo parajes maravillosos, están conociendo a nuevas personas que con sus propias experiencias enriquecen las suyas, están empezando a amar una nueva lengua y a amar de otra manera, en la distancia. Echar de menos duele, pero a la vez es hermoso.
A Araceli le han quitado la primera escayola y le han puesto una nueva. Le han rebajado la condena de 8 a 6 semanas por buen comportamiento, que es lo que ha dicho el médico. Lo que él no sabe es que vuestros mensajes, comentarios, llamadas, mails y pensamientos positivos y enérgicos han pasado fronteras y en aterrizado con éxito en el mílimetro exacto del huesito roto de su pie, donde eran más necesarios.
Blacky ha llegado a nuestras vidas. Es el sucedáneo felino, poco esponjoso aunque más glamuroso y brillante, que rescató la risa de la rubia, en un intento de complacerla y hacer evidente que somos ya una pequeña familia, con mascota y todo.
PD Gracias Hernán por tantas moneditas, empezando por este ejemplo que tú mismo me pusiste un día.



