Esta noche cruzamos el Mississipi
906 millas. St.Louis, Missouri
Chicago las despierta en paz, nadie diría que han dormido en el puro corazón de una gran ciudad... huele a frío, sabe a gris, se oyen pocos colores y se saborea un trajín mesurado que envuelve a las almas viajeras, femeninas e ilusionadas, en una nube blanca, igual que a los últimos pisos de Sears Tower, la tercera torre más alta del mundo.
Pocas horas para disfrutar de esa bella ciudad, colmada de arte y espectáculos que las palmbicheras+1 no tienen oportunidad de contemplar más que el aperitivo regalado que se muestra en los escaparates y en los panfletos publicitarios. Eso sí, nunca dejes Chicago sin probar un milkshake, los hacen con frutas naturales y te encuentras tropezones de placer con sabor a plátano, fresa o chocolate...
Guardadas las mantas, cogen la carretera de nuevo... Macarena ya está decorada con varios pinitos diminutos que desprenden aroma de vainilla, pues aunque las chicas hacen lo posible por ser puliditas los obligados lavados de gato, la ropa sucia y la comida en una pseudonevera que no enfría, hacen un megamix de olores indescriptible.
El paso por Springfield es casi anecdótico, todo lo que queda de los Simpson es un Bart castigado mirando tímidamente a través de la ventana de su cuarto... un pueblito típicamente americano con lógica y estructura americana... eso sí, con un museo de la ruta 66 merecedor de unas cuantas fotografías que permitan mostraros los emblemas de aquellos maravillosos años en los que esta carretera sentía su asfalto caliente y olía a goma quemada.
Espectáculo de relámpagos en el cielo, la mejor iluminación para una discoteca improvisada. St.Louis nos recibe con un aguacero de risas. La primera girls party en 15 metros cuadrados.
Las cavernas de Meramec son la unión amorosa entre las estalactitas y las estalagmitas millonarias no en dinero sino en tiempo de un recóndito escondite subterráneo de Missouri. El agua carbonatada a través de los años ha llegado a crear cortinas de roca de hasta 17 metros de altura que los missourenses venden como una de sus atracciones turísticas, añadiéndole como tal luces y sonido a un espectáculo que es en sí mismo una belleza natural. Pero así son, se lo comen todo con kétchup y mayonesa y acaba sabiendo todo a lo mismo. A menudo se quedan lejos de apreciar y entender la esencia de las cosas. Adornos innecesarios que culminan con la proyección de la bandera americana sobre la roca... pero, por qué? por qué?
El guía, un chico llamado Mike para los turistas complacidos y Tiffany para los desilusionados, habla inglés con cantarilla mejicana alargando el final de cada frase poco vocalizada. Anda como un robot motorizado y lleva el corte de pelo de Bardem en la película There is no country for old men... las palmbicheras+1 sufren de que en cualquier momento, aprovechando la oscuridad de la gruta, se gire y apuñale a cualquier visitante desprevenido. Ellas se mantienen alejadas pues en las paradas, mientras da las explicaciones con bromas sarcásticas que no siempre entienden, mueve sus ojos de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, analizando todas las personas que componen el grupo como si estuviera escogiendo a su víctima.
Al final salen sanas y salvas, aunque congelaítas, vamos, que si pasar frío adelgaza van a llegar hechas unas sílfides.
Se despiden del estado paseando por la ciudad de St.Louis, precioso y grato callejeo a orillas del río Mississipi acunado por el majestuoso arco Gateway de 630 pies de altura.




Comentarios sobre Esta noche cruzamos el Mississipi
Hola 4/66,
Tenemos muchos motivos de estar contentas , verdad???, ustedes de viaje, y aquí , al resto de la troupe le ha llegado un fantástico verano, q me recuerda , la ropa guardada dsd mi último cumpleaños , uf...que momentos, compartimos, por fin weekend, y ya estoy en la playa, yujuuuu...
Besos,
Hola chicas, ya me puesto al dia de vuestras intrepidables aventuras en la Ruta, me alegro mucho que lo esteis pasando bien. Disfrutad mucho, un besito muy fuerte para todas, por aqui ya van quedando menos dias para mi vuelta a casa.Cuidaros mucho. Carlos