New York, New York
Y una sabe, porque se lo enseñó su papá, que detrás de un gran esfuerzo suele haber una gran recompensa. Trabajamos duro durante tres semanas esperando con ansias que llegara el primer puente... somos lo peor... ya nos imaginamos lo que estáis pensando... pero es que las palmbicheras trabajan para poder vivir al máximo...
Araceli, que es la promotora de las actividades de gran embergadura que vamos realizando, insistió e insistió bajo amenaza de cantarnos en plena madrugada Enrique Octavo soy (rollo peli Ghost) hasta que consiguió la prueba palpable, en forma de billete electrónico, de que nos iríamos a Nueva York.
Y lo hicimos. El corazón siempre late fuerte cuando se está a punto de levantar los pies del suelo para ir un poco más allá, ya sea física o metáforicamente.
Sonaron los despertadores 6.15 de la mañana, cuarto de hora arriba, cuarto de hora abajo (que coinciden perfectamente con los cuartos de nuestra casa, pues Araceli -arriba- es la más madrugadora y Anna -abajo-, por no llamarla dormilona, diremos que es la que tiene más mérito porque consigue en 15 minutos arreglarse estupendamente y espera a las demás!)
El mundo aparentemente seguía igual. El mismo corre-corre, ¿dónde piiiiiii están las llaves?, el sucio cubo de la basura, la lenta abertura de la verja de salida, los mismos semáforos, el mismo discurso matutino a través de los altavoces de la escuela... nadie se daba cuenta de que nos ibamos de viaje, o qué? Nosotras sí. Esa jornada laboral se nos hizo un tanto larga...
Curro nos esperaba paciente en el parking de Berkshire school guardando en su interior los equipajes que con ilusión habíamos preparado, unos más ordenados y pensados que otros... Fort Lauderale es un aeropuerto pequeñito que dispone de vuelos baratos y que además tenemos la suerte de tener relativamente cerquita de casa. Suerte que no nos acompañó en la putualidad del despegue y que sufrimos teniendo que hacer la cola dos veces y esperar casi dos horas para después tener que comer apresuradas en la misma fila del check-in...
JFK huele a aeropuerto, parece un aeropuerto y está lleno de gente de todas partes como cualquier otro aeropuerto. Su peculiaridad es que a sólo unas cuantas paradas de metro tienes el centro de la ciudad de los rascacielos. Aquella ciudad que nunca duerme, que esconde humo bajo sus alcantarillas, que tiene el perfil más cinematográfico de la geografía mundial y seguramente el cielo sobre el que se ha reflejado mayor número de flashes en toda la historia, para bien y para mal, we know...
Descartamos salir de fiesta la primera noche porque el retraso aéreo más la confusión con los metros nos hicieron llegar mucho más tarde y mucho más cansadas de lo esperado. Nos conformamos con una cerveza rápida en el bar de enfrente del hotel que resultó ser un club de salsa para la alegría de Araceli. Para la tristeza de la misma, el antro en cuestión resultó ser al mismo tiempo bastante cutre y encima llegamos en el momento del merengue... Too much (para posibles pretendientes de Araceli y todavía no sabedores de sus gustos tened en cuenta que ella odia el merengue). No duramos demasiado. Sin embargo en su misma puerta conoceríamos a nuestro cuarto ángel de la guarda: El Chino, profesor de boxeo de día, taxista de noche y machista a todas horas. Todavía no entendemos porqué todos los hombres que se prestan a ayudarnos tienen unos perfiles tan peculiares aunque, todo hay que decirlo, este encabeza el ranking de belleza.
Times Square sería la primera parada del día aunque el show empezó tan sólo bajando los primeros peldaños hacia el subway. Luces, ruido, olores, gente, comida por todas partes... los cinco sentidos se disparan debiendo estar atentos a más cosas a la vez de las que están acostumbrados. Aluciamos pepinillos.
Aparentemente en una ciudad de esas dimensiones una debería haberse sentido pequeña, pero las palmbicheras no. Caminamos con paso firme (confesamos que al final del día dolorido) sobre el cemento de esas calles experimentadas, felices, libres, compenetradas y risueñas.
Como dice Iñaki, es fácil tener un falso dejavú en Nueva York. Todo es tan aparentemente conocido aunque nunca antes se haya estado allí!!!La Quinta Avenida es una convinación extraña de elegancia y caos, de estruendo y majestuosidad al mismo tiempo. En medio de la misma se alza el Empire State, rascacielos que fue durante 42 años el más alto del mundo, perdió el título mundial desbancado por la Torre Sears en Chicago y el de su ciudad por las Torres Gemelas. Después del atentado, ya nada le hace sombra y ha vuelto a ser el que ofrece las mejores vistas de la metrópolis neoyorkina y el que despierta mayor romanticismo entre los visitantes. Las palmbicheras hicimos una cola interminable para subir hasta el último piso y sentirnos protagonistas de nuestra propia peli aunque ni King Kong ni Tom Hanks aparecieron por allí.
Anna se hizo fotos con el edificio Flatiron y en los almacenes Bloomingdale. Nunca antes estuvo más cerca de ser la quinta chica de la serie Sex in the City. El Rockefeller Plaza nos regaló una sesión de Pop español mientras nos tomábamos unos cócteles glamurosos sobre lo que en ivierno es la pista de patinaje más famosa der mundo mundiar. Empezó a oscurecer. Estábamos lejos del hotel y muy cansadas, pero ni por asomo queríamos renunciar otra vez a la fiesta nocturna en Manhattan. Como bien sabéis, con lo que encuentras en el bolso de una mujer casi se puede hacer magia, así que sombra aquí, sombra allá, nos atrevimos a estrenar la noche con los modelitos que nos habíamos colocado a las 8 de la mañana y en taxi, nos fuimos al Cielo. y es que las mujere buenas van al cielo y las malas también!
Al día siguiente nos perdimos buscando un lugar llamado Serendipity. Esperando a que el semáforo se pusiera en verde vimos como un chico se acercaba para proceder a la espera en la otra acera, justo delante de nosotras. Jezabel pensó para sus adentros que el chico era mono pero no se atrevió a comentarlo en voz alta por miedo a que se la acusara de salida, monotemática o miope. Cuando el rojo nos dio tregua, avanzamos por el paso de peatones hasta cruzarnos con el susodicho. Araceli tardó sólo unos segundos en reaccionar y malpronunciar el nombre del modelo famoso. Ves como no estoy tan mal? pensó Jezabel! Y como un cohete salió disparada detrás del artista siendo tanta la emoción que erró el camino y siguió recto en vez de torcer a la izquierda. Anna, más calmada y la única que se hayaba en posesión de la cámara de fotos, lo siguió de cerca pensando en cómo entablar conversación. Araceli, que se encontraba casi en el mismo sitio en que lo había reconocido, observó la escena reflejada en el escaparate, muerta de la risa, pues era la misma escena que habría contemplado él con sus propios ojos: dos chicas como enloquecidas cambiando de repente el rumbo de su camino para ir tras él. Aunque Jezabel no diera pie con bola y siguiera corriendo sin sentido calle abajo Anna, sí consiguió ponerse a la altura y rescatar de su cabeza una frase con sujeto y predicado concordantes: -sorry, do you know where the Serendipity is? -No, I don't, contestó él. Y así se acabó la relación más larga que Anna ha tenido con un top model hasta el momento. Las neuronas no dieron para pedirle una foto a Cameron Alborzian pero estamos seguras de que después de haber presentado pruebas en otras ocasiones que demuestran que todo lo que explicamos es verdad, nos creeréis.
(por si alguien no sabe quién es, pasen y vean www.bodazey.com/cameron_alborzia.html )
Central Park es maravilloso... recuerda a Hyde Park en Londres y en su defecto al parque de la Ciudadela de Barcelona. Patines, bicis, músicos, helados y espectáculos en un entorno de césped y agua en medio del centro urbano. Lo pasamos bien. El Soho y China Town son la perdición para las amantes del shopping. El puente de Brooklyn estaba a unas cuantas manzanas, no había buena combinación de metro y el sol a punto estaba de ponerse. Todas las recomendaciones coincidían en que debíamos ver la Estatua de la Libertad desde ese puente en la despedía del día. Fuimos corriendo. Llegamos a tiempo.
Fuimos al hotel para dejar las bolsas y de paso reposar los cuerpos. Caímos completamente dormidas. A la una de la madrugada un despertador interno nos avisó de que teníamos tareas pendientes. Sábado noche en NYC. Anna no aceptó el desafío y le rindió culto a su cuerpo a través del sueño. Araceli y Jezabel se pusieron doblemente de gala. Doble porque eran dos y doble por no haberse podido arreglar la noche anterior. Qué pena que no tengamos pruebas de ello porque llamamos al cuarto ángel de la guarda y nos llevó hasta la misma puerta del night club. Araceli bajó del taxi con un vestido negro palabra de honor largo hasta los pies que resaltaba su melena rizada y dorada dejando boquiabiertos a los que esperaban pacientes en la cola de la entrada. Ella parceía una estrella de cine. Gracias a los contactos del taxista nos dejaron entrar sin pagar y saltándonos la cola, para desilusión de los boquiabiertos antes mencionados que por un momento se habían hecho con la ilusión de contemplar a la belleza por más rato. Diferentes salas con estilos de música variados. Copas caras en vasos pequeños. Gente rara, gente amable, gente freaky, gente elegante... no tuvimos que pagar el taxi de vuelta al hotel.
Rematamos el viaje aprovechando la mañana del lunes para ultimar algunas compras y ver la Zona 0. A pesar de que hace ya unos cuantos años del inicio de desorden mundial a gran escala (porque desde luego que hace bastante más que el mundo anda desordenado) todavía queda latente en ese lugar una energía de tristeza y desamparo a la que no nos mostramos impasibles.
Metro, taxi, maletas y de nuevo aeropuertos... el fin de semana se hizo corto pero en realidad empezamos a vivir este viaje dos semanas antes de que tuviera lugar y lo haremos durante mucho tiempo más. So... it worth it ! Porque somos felices de compartir lo que nos sucede con vosotros http://es.youtube.com/watch?v=ntLOe9O3Z4E




Comentarios sobre New York, New York
Que caña la verdad es que no se de donde sacais las energias y la alegria por que haceis de cualquier contratiempo una fiesta me encata ver que sois felices y lo demostrais mi enhora buena por el video la presentacion y compartir con nosotros esos momentos que nos haceis vivir con vosotras un ramo de besos para las tres.
Hola soy Mariles ,es emocionante compartir con vosotras estos resumenes de vuerstros días a cual de ellos más interesante, estaís radiantes pareceis estrellas en New York ,bueno en realidad para nosotros lo sois,os lo estais currando un monton desde aquí os lo agradecemos nos lo pasamos pipa son muy divertidos ,bueno seguir así de guais un besito a las Palmicheras.
Oh my GOD! Eso es un angel y lo demás son tonterias por favor, que hombre más increible. Me lo he pedido para Reyes.
Brillais con luz propia y k buena onda nos llega de vosotras!
Me encanta vuestros videos.
Un besito,
Susana
Vaya vaya vaya vidorra!!! Me encanta este blog...escribres de puta madre y soy capaz de imaginarme vuestras aventuras como la mismisa serie sex in city!!!
Muchos besotes
Anna carinyo jo patint per veure si estaves bé o no i em trobo que t'ho estas passant de cullons, en la teva linea com sempre. Bé carinyo ja que jo no puc viatjar ho fas tu per mi com sempre. T'estimem!!! Sergi
Nenes,... molt bó, tot molt bó.... he rigut molt... tant que n'he fet copia per una amiga "de veritat".
A veure quan ho actualitzeu
UN PETONÀS A LES TRES "ANGELES" I UN D'ESPECIAL PER LA MEVA NINETA...
WooooooW!!!! Jo també vui!!!!! Quina embejeta!!!!! A veure si algun dia m'agafarà un rampell i em presentaré per aquí . . . . jejejeje
Se us nota que us ho passeu be...ehhh!!!! Disfruteu-ho molt wuapissimes, que arribareu lluny!!!
Un petonàs enorme a les tres!!! Però especialment a la pubilleta, cuideu-me-la tan be com fins ara!!! ;)