Mi mamá me mima
Sabemos que en esta vida no todas las personas con las que nos encontramos nos dejan la misma huella. Hay personas que existen y nunca nos encontraremos con ellas, otras que a pesar del encuentro nunca les paramos atención. Existe ese tipo de persona que duró un tiempo más corto o más largo a la cual recordaremos siempre. No nos engañemos, también nos gustaría quitar de nuestra vista a más de un personaje que pasó el cásting pero que todavía no adivinamos qué papel está representando en nuestra vida, ni qué falta hace... Y entonces llegan esas personas que se te agarran por dentro y no te sueltan. Tanto da la cultura o el idioma, la distancia, la edad, el sexo o el tiempo que haya en medio. Están ahí y no se van, viven dentro de nosotras y nosotras las alimentamos, las cobijamos, les reforzamos los sueños... es lo que aprendimos a hacer de nuestros padres, es lo que hacen las personas que dan y aman la vida.
Y eso fue lo que hicieron el papá y la mamá de Anna, hacer palpable con su visita la existencia de un cordón umbilical perenne e infinito, un amor que no se acaba, que es "hasta el cielo y volver" y es que eso es mucho... Jamón, lomo, chorizo y aceite; mimos, medicinas, anécdotas y agradecimientos, llenaron la casa de estrellas que decoraban ese cielo metafórico de amor... Qué bien sientan las mamis y los papis...
Clara, la hermana pequeña, haciendo campana durante el primer trimestre escolar, pudo aprender sobre algunos temas que no se tratan en la escuela de una maestra muy especial. Esa figura femenina que era ya una adolescente cuando Clara nació, con la que ha compartido su recorrido y sus huellas, mútuamente...
El tío, David, tremendo aventurero, apañao y marujón, buen fiestero y mejor conversador, puso más luz a nuestros días arreglándonos los fluorescentes de la cocina y disminuyó los ruídos rebajando la puerta del Paraíso Tropical, que rozaba con el suelo a cada una de nuestras entradas y salidas con prisas o con cansancio, solas o en compañía, al alba, al atardecer o de madrugada...
Y qué bonito es poner la mesa para 7, con velitas y en la terraza, con música y en tirantes, con comidita rica y en buena compañía... gracias. Gracias también por definirnos como espléndidas, en esa dimensión de plenitud que usa Carme, la mamá de Anna, bonita y generosa.
http://www.youtube.com/watch?v=C1DN0nx0cj8
Y la vida sigue, como diría Sabina al revés, como siguen las cosas que tienen mucho sentido. Las palmbicheras experimentaron maravillosos acontecimientos de diferentes índoles como la visita de Álex, un amigo de Alemania que Anna conoció en Londres y al que ha reencontrado en Palm Beach; o que le quitaron la escayola a Araceli, la cual no puede bailar todavía pero sí pasear por la playa y bañarse o que vieron por primera vez en inglés (aunque incontables veces durante sus adolescencias) Dirty Dancig dándole un nuevo sentido a esa vieja película; o que fueron a una barbacoa en casa de Hortensia donde su hermano y su primo pusieron el toque español de risa y cachondeo que tanto añoramos...
Hemos recibido un comentario de dos ángeles anónimos. De momento son ángeles porque se han propuesto una misión: decorarnos el blog con sus poemas, porque no sabemos bien su identidad sexual, porque no tienen edad ni cara pero han aparecido haciéndonos sonreír. Respondemos a su pregunta: sí, jugamos.








Comentarios sobre Mi mamá me mima
Que bonito! me he emocionado. Ahora mismo os pegaria una abrazo grande, grande, a las tres juntas.
Besos!!!!
Ostres... els ulls m'han fet "quic, quic"...
Molt bonic!!!
Un petó molt fort!!!
Mercè.
Hola Anetaaaa, no savia que tenieu una pagina, je je je. Esta guay, ja le xafardejat tota, anda k no ha de molar aixo d'aki, deu fer kaloreta tot l'any, a veure si a finals de febres puk vindre uns dies, kla si hem dixeu, je je je je. Auu wapisima a ens nem parlant i a veure si ens veiem prontes. Xitoooos
Per cert sok tun kosi, JA JA JA JA JA JA.

Pk he vist k sol surt el nom aki