Living Las Vegas
El Cañón del Colorado queda atrás.
De repente no hay nada, ese vacío no es vacío, pero no tiene nombre. Y, otra vez, prácticamente de repente, como un espejismo, aparece una ciudad: luces de neón, tráfico, barullo, ruidos, polución... el calor desespera pero más el estrés urbano al cual las palmbicheras+1 se habían ya desacostumbrado. Han llegado a Las Vegas.
Hasta Macarena está aterrorizada, su lecho esta noche va ser de asfalto, ¿alguien vio alguna vez un camping de cemento? pero camping no viene de campo???? (por lo menos)
Hechas las conexiones varias de desagües, internetes, luces y agua las 4 mujercitas se acicalan para la noche: han conseguido entradas para ir a ver el Cirque du Soleil. Ara, María y Anna asumen el riesgo del encantamiento o posible abducción a través del sombrero del mago Chris Angel.
Jezabel se sumerge metafóricamente en las aguas de Ô, y se disipa con el piano que sin dejar de mover sus teclas se disuelve hasta desaparecer en el agua donde todos los artistas han expuesto sus acrobacias y bailes.
Después de ver danzar las fuentes del hotel Bellagio al ritmo de Elvis, las palmbicheras+1 recorren, a través de los casinos, el mundo entero entero reproducido en papel-cartón: Venecia, París, Egipto, Nueva York, Sahara....
Una vez metidas en el ambiente, Araceli y Anna siguen a pies juntillas aquello de allí donde fueres, haz lo que vieres y se hacen con una especie de probeta azulada y gigantesca llena de ron-con-cola que primero tuvieron que arrastrar y luego se vieron obligadas a compartir con media discoteca para no tirarlo. Hay que decir que prudentes ellas tenían bien marcada la pajita de los invitados.
Las más fiesteras no quieren dejar pasar la oportunidad de entrar a la discoteca más glamurosa de Las Vegas: Wynn, allí donde las chicas que bailan oldfashionse adieren al grupo de viajeras como si estas sacaran los donetes del bolso, alegando que como eran las más guapas del lugar, seguro que ligaría más; allí donde los pseudomodelos corren escaleras arriba a la segunda frase intercambiada _sería la edad?_ y donde los pesados-lapas además de hacer todas las tonterías comunes e internacionales, les tocan a las mejor peinadas los tupés premeditados.
Mientras, Jezabel aguarda ya en la Macarena, habiéndose alejado de sus compañeras en una limusina blanca, a modo de taxi, a la que se subió con prisas amontonando los bolsos y perdiendo los zapatos como si fuera una Cenicienta despreocupada.
No es que el sol saliera más temprano sino que la noche acabó tarde.




Comentarios sobre Living Las Vegas
Hello 4/66,
Too muuuch.....la fiesta en las Vegas, tanto glamour, me ha hecho perder un capítulo, es q mi internete no funciona muy bién.
Besos,