Carretera de recuerdos
Las Vegas de día parece una ciudad casi normal. Gasolina, compras, correos... hasta que el sol no se pone y las bombillas se encienden no es del todo reconocible.
Las palmbicheras+1 tienen un largo recorrido por delante así que emprenden de nuevo el viaje y Macarena, de a poco, las adentra en los mares terrenales de Zion National Park, ya en el estado de Utah. Allí donde las piedras rojizas se alzan contrastando con el cielo azul infinito y el río corta el camino, y hasta la respiración, de lo fría que está el agua, la cual proviene de algún deshielo no muy lejano, seguramente de las montañas en las que el ya casi olvidado Lucky Luke cavalgó sobre su caballo blanco...
Y las horas pasan rápido y las conversaciones lentas, pues mientras las ruedas giran a toda marcha la vida se desacelera y las protagonistas de la historia, mediante sus conversaciones, reflexionan y se hacen mejores personas y mujeres más sabias, así sea mediante el conomiento y el consejo ajeno.
Carreteras interminables determinan la ruta más desolada del mundo en la que ni "El Tato Montoya" aparecería en caso de apuro, así que mejor refilear el tanque de combustible en cada gasolinera encontrada para evitar el desamparo y consecuente muerte por congelación en el medio de una nada preciosa.
Unos minutos más y faltarán unos minutos menos. California, según el mapa, está a la vuelta de la esquina.




Comentarios sobre Carretera de recuerdos
Hola bonitas,
Qué bueno descansar después de tan ajetreado momento, la paz del camino reconforta la mente y nos hace sentir más libres,
Besitos dulces...
RECONFORTAN ESTAS LETRAS EN EL ESPIRITU